Salvemos la Cepeda. Contra el olvido y por la esperanza
Foto: JAGTVILLA
En el cuadernillo central del Diario de Leon de este fin de semana se publicaron cuatro paginas firmadas desde Madrid por el amigo Tomas Alvarez, sobre el ruinoso patrimonio cepedano que se desmorona ante la desidia colectiva.
El trabajo invita, sin duda, a la reflexion y por supuesto a la accion. Hay que reaccionar. No podemos seguir de brazos cruzados viendo desde lo alto de los escasos tractores que quedan, desde el salon de casa, en la barra del bar o desde el despacho en la diaspora como se pierde el tren del progreso y se desploman las piedras que con empeno levantaron nuestros ancestros.
Soy de la opinion de que todo lo que merece ser hecho, merece ser dicho; o mejor aun, convenientemente difundido y reivindicado; peleado con ahinco, incluso. Creo en conciencia que es preciso impulsar una plataforma claramente combativa, tipo salvemos La cepeda,
No obstante hay que ser realistas. De antemano sabemos que no se puede contar con la gente rendida al paso conformista del tiempo, al desgaste logico de las canas, al derrotismo secular o acaso a la insolidaridad del desarraigo. Seguramente tampoco con el apoyo de algunas instituciones alejadas de la realidad y de sus obligaciones. ¿Y aqui? ¿Eso va evitar la toma de iniciativas? El dinamico moviendo cultural e intelectual cepedano ha demostrado que existe, que funciona y que se promociona a pesar de ello. No estoy, sin embargo, planteando aun todo por el pueblo pero sin el pueblo. No, en absoluto; que barbaridad. Lo que propongo es activar un despertador para nuestras gentes; una especie de toma de relevo al grito de ¡Cepeda, desperazate!
Asi las cosas, considero que ha llegado el momento de que vayamos poniendonos en pie, tomemos el testigo de nuestros mayores y demos la batalla ante las circunstancias demoledoras que nos diezman. En efecto, hay que caminar hacÃa una plataforma audaz que aglutine a todos los agentes sociales en danza (instituciones, asociaciones, empresarios, sindicatos, labradores, ganaderos, profesionales, politicos, intelectuales, personalidades, jubilados, particulares.) y constituirse en lobby reivindicativo que se posicione frontalmente contra la indolencia y el atroz individualismo que nos depreda e impide la reanimacion.
En cuatro decadas la comarca ha pasado de 15.000 habitantes a los 3.000 actuales, con una edad media de sesenta y tanto años. La economia, basada fundamentalmente en las modestas pensiones de los jubilados, tiene la inconsistencia del irremediable paso del tiempo y, por tanto, los dias contados. Desde el Instituto Cepedano de Cultura somos conscientes de esta debacle y asi lo hemos evidenciado en numerosas ocasiones. Por ello estamos impulsando la iniciativa Salvemos Aquellos que deseamos una cepeda viva, estamos obligados a hacer algo mas por nuestros origenes. La paz de los cementerios no puede ser el porvenir de las tierras cepedanas. Pueblos con mil anos de vida documentados a sus espaldas no deben desaparecer por falta de iniciativa. Lo dicho, contra el olvido y por la esperanza, antes de que sea demasiado tarde. Alea iacta est. Ricardo MAGAZ |
Fuente: El Faro Astorgano - Noticia del 20-04-2008